La escora: qué es, significado y estabilidad del barco
Qué es la escora
La escora es la inclinación transversal de una embarcación, es decir, cuánto se ladea hacia babor o estribor. Cuando decimos que un barco escorado o un velero escorado está "tumbado" hacia un costado, nos referimos precisamente a su escora. Es uno de los conceptos de estabilidad más importantes del temario náutico y del día a día a bordo.
En un velero, cierta escora al recibir el viento en las velas es normal y esperable. El problema aparece cuando es excesiva: entonces compromete la estabilidad, dificulta el gobierno y, en el límite, puede provocar el vuelco.
Escora frente a asiento
No hay que confundir dos inclinaciones distintas:
- Escora: inclinación transversal (de lado a lado, babor-estribor).
- Asiento: inclinación longitudinal (de proa a popa).
Un barco "aproado" o "apopado" tiene un problema de asiento; uno ladeado hacia un costado, de escora.
Por qué se produce la escora
- Viento sobre las velas: en un velero es la causa principal; a más viento (consulta la escala de Beaufort), más escora.
- Reparto de pesos: tripulación o carga concentrados en un costado escoran el barco.
- Fuerza centrífuga al virar: un giro cerrado a velocidad produce escora hacia el exterior de la curva.
Escora y estabilidad: metacentro y brazo adrizante
Para entender por qué un barco vuelve a adrizarse (ponerse recto) tras escorar, hay que conocer tres puntos:
- Centro de gravedad (G): donde se concentra el peso del barco. Depende de cómo se reparten los pesos y no se mueve al escorar.
- Centro de carena (C): el centro geométrico de la parte sumergida; representa el empuje. Se desplaza hacia el costado hundido al escorar.
- Metacentro (M): el punto donde se cruza la vertical del empuje con el eje del barco al escorar.
La clave es la posición del metacentro respecto al centro de gravedad:
- Si M queda por encima de G, el peso y el empuje forman un par adrizante (el brazo adrizante) que devuelve el barco a la vertical. El barco es estable.
- Si M queda por debajo de G, el par tiende a volcar el barco. Es inestable.
La distancia entre G y M se llama altura metacéntrica (GM): cuanto mayor es, más "duro" y estable es el barco. Por eso bajar el centro de gravedad (pesos abajo, no en cubierta) aumenta la estabilidad.
Escora dinámica
Además de la escora estática por viento o pesos, existe la escora dinámica: la que se produce de forma momentánea al virar con arrancada. La embarcación se inclina hacia el exterior de la curva por la fuerza centrífuga. Por eso conviene moderar la velocidad en los giros cerrados, sobre todo con embarcaciones pequeñas o muy cargadas.
Escora máxima y peligro de vuelco
Cada embarcación tiene un ángulo de escora a partir del cual pierde estabilidad. Superado ese punto, el brazo adrizante se anula y el barco puede volcar o embarcar agua. Señales de alarma: escora que no se recupera, agua entrando por la bañera o dificultad para gobernar.
Cómo reducir y controlar la escora
- Reparte bien los pesos y mantenlos lo más bajos posible (aumenta la GM).
- En vela, reduce trapo (toma rizos) cuando el viento arrecia.
- Modera la velocidad en los virajes.
- No sobrecargues la cubierta ni concentres peso en un costado.
- Conoce las partes del barco y la eslora, manga y calado de tu embarcación: influyen directamente en su estabilidad.
Una escora moderada y controlada es parte normal de navegar, sobre todo a vela. Lo importante es reconocer cuándo deja de ser segura y actuar a tiempo.